Reflexiones Morcillescas: Bad Religion y Agnostic Front en el BEC de Barakaldo, 09/05/25

Foto: Profesor Morcillo

Ristra y Morcillo se apearon del vagón de metro. Morcillo emitió un grupo de gestos y palabras para, a continuación, sentarse en el pulido banco metálico del andén, sacarse la bota, agitarla, dejar caer el microobjeto y volvérsela a poner. Era una bota-botín negra. Mientras tanto, la mayoría de la gente les había adelantado, lo que les permitió observar la cascada inversa –de «vielómanos», acuñó Ristra– elevándose en la escalera mecánica. La pareja morcillesca se aproximó a la entrada. Iban los dos de negro, con chupas de cuero. Morcillo llevaba una gorra clara y se había quitado las gafas. Ristra parecía Johnny Ramone, pero en guapa.

Caminaron frente al stand de merchandising. Se escuchaba el barullo del concierto. Estaban tocando Strung Out. Cruzaron uno de los túneles bajo las gradas para acceder al auditorio. Nada más entrar, el Profesor Morcillo vio cómo dos de los músicos, uno a cada lado del escenario, saltaban al unísono con sus guitarras y observó, como en cámara lenta sus saltos: las caídas parecían ocurrir sobre superficies mullidas al no percibirse el golpe de los pies en el piso y la ausencia de sonido aumentaba la belleza plástica del gesto, modificando, junto con el contraste con respecto al ritmo de la música y de la acción circundante, la percepción de su velocidad, que parecía, justamente,  suspendida (en el pico del salto) y ralentizada (en la caída).

Se preguntó si serían los músicos originales o quizá remplazos más jóvenes. Caviló muy brevemente acerca del carácter gimnástico del hardcore punk, sobre la especificidad californiana (surf, skate) y sobre la del llamado hardcore melódico. Sobre la edad, sobre sus gustos. 

El Profesor Morcillo pensó: «Todo el rock y el pop, en todos sus estilos más sofisticados -es decir, alejados de la forma original pero aún referidos a ella-, estaba ya en los 60. El hardcore está ya en el tema 7 And 7 Is, de Love, del año 1966». Y: «Los 60 son el epicentro de una explosión nuclear espaciotemporal sin precedentes en la historia. Es ahí y no en ninguna otra parte donde se encuentran los misterios y los mitos contemporáneos».

Ristra y Morcillo decidieron abandonar el auditorio y dar una vuelta por el vestíbulo, donde, además del puesto de camisetas, había bares y establecimientos de comida y bebida. Al igual que en el auditorio, llamaban la atención dos cosas: la media de edad, entre 40 y 50 años, y el predominio masculino: alrededor del 90% de los asistentes, si no más, eran hombres. Morcillo recordó a Lars Ulrich de Metallica diciendo que cuando en tus conciertos hay un 50-50 es que «lo has conseguido». 

AGNOSTIC FRONT 

El Profesor Morcillo insistió en acudir al auditorio minutos antes de que Agnostic Front empezaran. Ristra y él se colocaron cerca del escenario, en la zona central. Agnostic Front tomaron posiciones y arrancaron a tope de doble bombo. El sonido era una bola de graves. Al instante, un montón de tipos empezaron a saltar y empujarse al macarrismo rítmico de la música. Ristra y Morcillo optaron por retirarse un poco hacia atrás y hacia un lado ante el peligro de pogo descontrolado y para buscar un lugar de mejor acústica.

Morcillo no conocía la canción. Debía ser de algún disco más actual que los que él escuchaba en su día, a finales de los 80 y principios de los 90. El batería era un tipo bajito y muy musculoso que llevaba camiseta sin mangas y pañuelo cholo hardcoreta en la frente (al final del concierto, Morcillo vería una larga trenza negra sobre su espalda); en cuanto a sus brazos, a Morcillo le pareció que podrían llegar a tropezarse de algún modo con sus propios músculos. Roger Miret, el cantante, también llevaba ese tipo de pañuelo, y mantenía una típica pose de combate: ladeado, las piernas abiertas, flexionadas, como un jugador de baloncesto defendiendo, agitando nerviosa y violentamente el micrófono ante su boca como si estuviese golpeando con él o como si fuese un cuchillo en una pelea de bandas y un megáfono al mismo tiempo. Morcillo, que es muy torpe, se preguntó cómo conseguía no darse en la boca con la cápsula del micro.

Todos llevaban bermudas oscuras. El bajista, a la izquierda de Miret, llevaba una gorra de béisbol muy calada, camiseta sin mangas y abundantes tatuajes en sus brazos cachas; sólo le faltaba montarse en un skate Vision de los grandes. A veces saltaba doblando las rodillas. El guitarrista a la derecha de Miret, era alto, delgado, canoso y también cachas y lleno de tatuajes. Bajista y guitarrista lanzaban sus coros marciales aquí y allá. Por detrás pululaba el otro guitarrista, Vinnie Stigma, a quien Morcillo ha visto ser llamado a veces «El padrino del hardcore de Nueva York», un tipo que, como enseguida veremos, merecería una crónica entera aparte. 

Porque Stigma hizo su show desde el principio. Morcillo estaba flipando: el tío no dejaba ni in momento de poner caras al público, saludar y levantar su guitarra negra dada la vuelta, mostrando la leyenda «Stigma» escrita en ella. Al Profesor Morcillo le pareció un tanto gratuito e inmodesto al principio, pero Stigma pronto se ganó su corazón. Y el de Ristra.

Stigma no paraba quieto. Era un auténtico punk. Su sentido del espectáculo superó los tics norteamericanos, que tienen a enervar a los europeos como Morcillo – y probablemente a todo aquél que no viva en las profundidades abisales de la cultura estadounidense- y le recordó al de John Lyndon, aka Johnny Rotten, a quien Ristra y Morcillo vieron con su grupo PIL en el Kafe Antzokia de Bilbao hace un par de años en un concierto memorable, opiniones políticas del pollo aparte (a Morcillo le gustó su último disco, pero su canción antiizquierdista Being Stupid Again le pareció verdaderamente siniestra). 

Por lo demás, el aspecto y la actitud del grupo son superagresivos y siempre lo han sido. Son como una tropa de asalto callejera, llena de tattoos, músculos, cabezas rapadas o medio rapadas… Sí, y a finales de los 80 había cierta polémica en el mundo hardcoreta porque tenían una estética que coqueteaba un poco con el facherío. Su disco Liberty and justice for…, que Morcillo tiene en vinilo desde los 15 años gasta una estética bélica heredada del anarcopunk, pero con cierto aire nacionaloide y canciones con frases como «la sangre, el honor, la verdad podrían ser parte de nuestras vidas de nuevo», cosas que a los 15 años suenan impactantes y serias, pero que como en otros tipos de arte -el pop no es una excepción- no son otra cosa que exploración estética, y ¿acaso no es deseable la exploración estética de todo? 

Morcillo no reconoció ningún tema del Liberty and justice for…, excepto Crucified, versión de los skinheads de Washington Iron Cross. El grupo ha evolucionado hacia un street punk Oi! hooliganero. No suena muy atractivo para el Morcillo histórico, pero lo es más para el actual, pues, aunque detesta el lololoísmo de los hinchas del futbol y toda manifestación grupal borreguil en general, se alegró de que Agnostic Front hubiesen llegado algo más comunal y ligado con la otra orilla del atlántico, pero, sobre todo, a algo más divertido. Porque, mientras la tropa de asalto artística asolaba el lugar con sus coros militares y con Miret blandiendo el puñal en un callejón de la noche neoyorquina, Stigma no dejaba de hacer carantoñas al público; pero entonces se movía al otro lado del escenario y ejercía allí sus poses macarrísticas y violentas, sus caras ora desencajadas, ora vacilonas. Y otra carantoña. Y saludito a alguien en el público. Hello, how are you? Y venga la guitarra arriba enseñado la leyenda de su apellido artístico: Stigma. Y estamos sólo en la segunda canción. Roger Miret hablaba en español entre canciones, ya que es de ascendencia cubana. Eso contribuía al acercamiento y la empatía con la relativamente violenta jauría harcore punk, entre urgggsss… arrggs… y aplastantes coros marciales. El sonido había mejorado. Para la quinta canción más o menos, Stigma ya estaba bajando por un lateral del escenario acompañado de un par de roadies, guitarra en ristre, y con una traviesa sonrisilla de leprechaun irlandés, aunque tenga apellidos italianos. Ristra y el Profesor lo vieron pasar a su lado y hacia el centro del escenario para montar un circle pit o remolino que, en el ambiente cada vez más festivo del concierto de AF, tenía algo de cadeneta popular. En fin, Morcillo identificó varias canciones. Sonaron Victim in pain, Friend or foe, Your mistake, Crucified, entre las más añejas, y Gotta go, For my family y Old New York o My life my way, entre las más recientes. Un tiempo (poco) después de su vuelta al escenario, el hiperactivo Stigma dejó la guitarra y cantó Power. A Morcillo le sonaba la canción… Más tarde la buscaría para identificarla. Pero, cómo describir al Vinnie Stigma cantante. Acabó de caernos la hostia de bien por punki y por humano. Y porque, como viene a decir Iñaki Glutamato (que en la gloria descanse) aquí, la diversión, celebrar la vida, es algo sagrado y lo más esencial del rock. Alegría. Algo de locura, también.

Ristra y Morcillo acudieron a la barra exterior atravesando el túnel de nuevo. Al volver, se encontraron con L, acompañado por su hijo y un amigo de este, ambos casi veinteañeros y también fans de Bad Religion como L. También vieron a L2 y sus dos colegas, todos ellos locals del WA.

Esperaban en el flanco izquierdo del escenario. Durante la espera, pudieron escuchar varias canciones del Bilboko Gaztetxean de los MCD. Morcillo disfrutó de lo lindo del entreacto musical. Qué disco. Qué época. Morcillo le dijo a Ristra que, en realidad MCD eran un grupo muy pop. Ristra le retó a que se lo dijera a ellos.

BAD RELIGION 

Vítores. Lo músicos salen a escena. Brian Baker empieza a guitarrear él solo inclinado hacia atrás como un arco tocando los acordes de Recipee for hate. Se unen todos los demás, Brian se yergue, salta un poco, rocanrrolea, es puro punk rock. La gente se vuelve loquilla con el ritmo inconfundible de Bad Religion, es como entrar en una novela de Kerouac, nada más empezarla ya estás on the road, como le dijo una vez al oscuro embutido su hermano pequeño hablando del genio de la Beat Generation: En el centro del escenario Greg Graffin (voz) y Jay Bentley (bajo), es decir, los dos miembros más antiguos. Ambos con el pelo cano pero, por lo demás, en una forma física envidiable; Greg con su típico polo (a Morciillo siempre le llamó la atención que llevase polos), Jay con chupa de cuero abierta y un sombrero que le da cierto aire de Freddy Krueger. A la izquierda desde nuestro ángulo, Mike Dimkich, en Bad Religion desde 2013, lee Morcillo; muy delgado, muy elegante, con dobladillo y botas y una chupa de cuero ceñida y con la cremallera puesta durante todo el concierto hasta que ya en los bises se la quitó para enseñarnos su elegante jersey de rombos de colores pastel. Tanto él como Jay Bentley mascaban chicle continuamente, pero Dimkich lo hacía con tal energía que Morcillo se preguntó si no estaría puesto, aunque no lo cree, porque, según la Wikipedia, es corredor de maratones y ciclista. A la derecha, Brian Baker, una institución del hardcore punk, un punk rocker estiloso, vaqueros y negro, tattoos, pelo peinado hacia atrás, gafas; a Morcillo le impresionó genuinamente verlo y escucharlo, porque Minor Threat siempre le han gustado mucho -de hecho, es el grupo de hardcore que mejor ha resistido el paso del tiempo en su discoteca-, y le gusta mucho su disco Out of step, y le encanta el bajo en ese disco, y ese bajo lo tocó Brian Baker, y recuerda perfectamente al Brian Baker de veinte años en las fotos del disco, una mezcla de nerd gafoso y punk surfero o skaker americano. Y al fondo, el batería Jamie Miller, un tipo alto, fuerte, atlético, elegante, de blanco, camisa de manga corta americana, que le daba rápido y contundente, preciso y espectacular.

Bad Religion son de lo más izquierdoso que te podrías encontrar en el hardcore punk estadounidense, pero eso: son estadounidenses. El izquierdismo allí está mucho más limitado por muchas décadas de opresión y propaganda masiva de las élites capitalistas gobernantes que ha cristalizado en un sistema bicéfalo donde no hay lugar para coaliciones, ni mucho menos para coaliciones con partidos más a la izquierda de la socialdemocracia integrada en el partido demócrata. Pero más allá de las concreciones ideológicas, está la crítica. Esta es la letra de Recipee for hate traducida al castellano:

Can’t you feel it, can’t you see – No la sientes, no la ves?

The promise of prosperity? – La promesa de la prosperidad?

It’s overwhelming you and me – Nos abruma a ti y a mí

It afflicts us like a disease – Nos aflige como una enfermedad

Ubiquitous, compelling too – Omnipresente, irresistible también

We cling to you like crazy glue – Nos aferramos a ti como pegamento loco

And inject such a potent seed – E inyectamos tan potente semilla

It’s best for all humanity – Es lo mejor para toda la humanidad.

The spread of culture, the sword of progress – La propagación de la cultura, la espada del progreso

The vector of suffrage, a warm and septic breeze – El vector del sufragio, una brisa cálida y séptica

The pomp and elation, the duty and vocation – La pompa y la euforia, el deber y la vocación

The blood of the hybrid, it’s just a recipe – La sangre del híbrido, es solo una receta

Reliving our ancestry – Reviviendo nuestra ascendencia

The frightful lack of harmony – La espantosa falta de armonía

Our forefathers who led the way – Nuestros antepasados ​​que abrieron el camino

Their victims are still here today – Sus víctimas siguen aquí hoy

Now it’s time to erase – Ahora es el momento de borrar

The story of our bogus fate – La historia de nuestro falso destino

Our history as it’s portrayed – Nuestra historia, tal como se retrata

Is just a recipe for hate – Es solo una receta para el odio

A recipe for hate – una receta para el odio

The spread of culture, the sword of progress – La propagación de la cultura, la espada del progreso

The vector of suffrage, a warm and septic breeze – El vector del sufragio, una brisa cálida y séptica

The pomp and elation, the duty and vocation – La pompa y la euforia, el deber y la vocación

The blood of the hybrid, it’s just a recipe – La sangre del híbrido, es solo una receta

Hate – Odio

Receta para el odio. No, no queremos odiar, ni sufrir. Queremos vivir y ser felices. Pero no siempre toca. Y tocaba, sin embargo, hasta cierto punto, en el concierto. El tú-pah-tu tu-páh de Bad Religion en directo es formidable:  Struck a Nerve, You Are (The Government), Generator, No Control, You, Do What You Want, Faith Alone, Modern Man, I Want to Conquer the World, 21st Century Digital Boy… Estas son algunas de las canciones que sonaron. A Ristra y Morcillo les molaban más las de los LPs Suffer, No Control, Against the Grain y Generator, pero les gustaban todas. 

Hay algo único en la música hardcore de Bad Religion, y es ese carácter folkie, que a Morcillo siempre le ha parecido particularmente gaélico (Morcillo supone que esto se deberá a los gustos musicales y/o ascendencia de sus componentes, entre los cuales está Mr. Brett, ausente en esta gira). 

Si Roger Miret, cuyo tatuaje de un Cristo con máscara de gas cubriéndole todo en pecho impresionaba al Morcillo adolescente, representa el paradigma del hardcore macarra y callejero de Nueva York, Greg Graffin, doctor y profesor universitario en ciencias (Morcillo comprueba que es profesor en UCLA pero supone que disfrutará de algún tipo de régimen de excedencias para grabar y salir de gira) y aunque se recomienda buscar lecturas sobre la relación de Bad Religion con las bandas callejeras de punks de Los Ángeles en los 80, y en concreto con los LADS (Los Angeles Death Squad), representa el paradigma del punk más crítico e intelectual de izquierdas.

Greg Graffin es un tipo relativamente frío y distante. No es desde luego un derroche de carisma. Podríamos caracterizarlo como un listillo y sabiondo profesor que está continuamente diciendo: «Tú quieres venderme esto. Ah, sí, pues de lo desmonto».  O: «Crees que me chupo el dedo. Ah sí, pues toma esta respuesta, pedazo de capullo, je je». Se lo dice a un imaginario tipo con traje. Pero, al loro, no jodas con el profesor o te echará del escenario a empellones si hace falta. Nada es nunca lo que parece en el mundo y los tipos más tranquilos pueden ponerse macarras si es preciso. Imaginemos, por ejemplo, que en mitad del concierto de Bad Religion, tres tipos en el público con pinta de niñatos caprichosos se engorilan con una canción, se ponen a dar botes hacia delante sin importarles si pisan o golpean a la gente y llegan a la altura de una pareja de morcillas con chupa de cuero y de alturas y envergaduras desiguales, imaginemos que tanto la morcilla pequeña como la grande empiezan a empujar a los tres tipos para que se vayan de allí hacia el centro del foso, pero que hay bastante gente, y que las morcillas tienen que darles unos empujones de la hostia, unos empujones hardcore; cualquiera diría que la morcilla grande daría empujones más fuertes, pero no sería en absoluto raro que fuera la pequeña, como poseída por Stigma, la que lo hiciera y que acabasen ambas echando de allí a los tres desconsiderados intrusos, uno de los cuales, que podría ser más conciliador e intentar disculpar a sus dos colegas, diciendo «Eh, tío, que es un concierto», mientras la morcilla Stigma seguía a lo suyo con los otros dos.

Se sucedían los hits malreligionarios. A Morcillo le llamó la atención que el «nuevo» batería utilizaba a veces, con mesura y muy escogidamente, el doble bombo para completar redobles; una pequeña modernización que sienta bien a la maquinaria ateohardcoriana del segundo mejor logotipo del mundo. El primero es la cruz, a decir de un buen profesor que tuvo Morcillo cuando estudió Publicidad y Relaciones Públicas. Un tal Ivy Lee, tío del escritor estadounidense William Burroughs, por cierto, también éste miembro de la Beat Generation, es quien pasa por ser el inventor de las Relaciones Públicas, es decir Propaganda aplicada a la empresa. También le llamó la atención que los amplificadores no estaban microfoneados; estarían por lo tanto directamente conectados al sistema de PA. Lo cierto es que quien lo estuviera manejando modificó la mezcla, que sonaba mucho mejor que la de Agnostic Front hacia la cuarta canción y lo estropeó, porque si bien logró que la voz de Graffin y las guitarras se diferenciasen un poco más, el volumen de la nueva mezcla resultó excesivo, al menos en el flanco izquierdo frente al escenario. Ristra se introdujo unos pedazos de papel en los oídos para aliviarlo. Morcillo pasó, aun estando al límite del dolor. Y aun así disfrutó muchísimo del concierto.

Había más mujeres entre el público en las primeras filas. Los músicos seguían cada uno a lo suyo pero envidiablemente empacados. Jay Bentley, el bajista, terminó soltando una parrafada en la última parte de una canción desconocida para Morcillo y, tras el bombo-plato final, dijo: Starving children is not self defense (Matar niños de hambre no es autodefensa). Tras abandonar el escenario volvieron a tocar dos canciones más. Es ahí donde el guitarrista Mike Dimkich, se quitó al fin la chupa y mostró el estupendo y elegante jersey de rombos de colores pastel. Esa muestra de estilo agradó sobremanera a Ristra y Morcillo. Bentley se quitó el sombrero y se quedó a agradecer al público su apoyo. El resto de los músicos se fueron. El concierto había terminado. Ristra y Morcillo no habían sacado ni una sola foto.

5 respuestas a “Reflexiones Morcillescas: Bad Religion y Agnostic Front en el BEC de Barakaldo, 09/05/25”

  1. Qué grande Morcillo. No es dios pero debe de ser algún espíritu importante de la literatura charcutera. Y Ristra se nota que está a la altura de las mejores chacinas ibéricas! Siempre es un pasatiempo interesante y divertido el leer las aventuras de tan entrañable dúo viejómano :-))

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    1. Buen viaje musical de Morcillo y Ristra,buena crónica.

      Nos hubiera gustado compartir el viaje,pero ya habrá otra ocasión,y no será muy tarde.

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      1. Muchas gracias, querid@s boronos y cachopos!! Por supuesto que sí!!

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    2. Gracias, querida morcilla lectora!!

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  2. Buen viaje musical de Morcillo y Ristra, y muy buena crónica.

    Nos hubiera gustado haberlo experimentado juntos,otra ocasión habrá!!!!

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